23 jun 2008

Mayonesa y café

Cuando las cosas en la vida parecen demasiado...Cuando 24 horas al día no son suficientes... Recuerda el frasco de mayonesa y café.

Un profesor delante de su clase de Filosofía sin decir palabra tomo un Frasco grande y vacío de mayonesa y Procedió a llenarlo con pelotas de golf. Luego les preguntó a sus estudiantes si el frasco estaba lleno. Los estudiantes estuvieron de acuerdo en decir que sí. Así que el profesor tomo una caja llena de canicas y la vació dentro del frasco de Mayonesa.

Las canicas llenaron los espacios vacíos entre las pelotas de golf. El profesor volvió a preguntar a los estudiantes si el frasco estaba lleno, ellos volvieron a decir que sí. Luego...el profesor tomo una caja con arena y la vació dentro del frasco. Por supuesto, la arena lleno todos los espacios vacíos, así que el profesor pregunto nuevamente si el frasco estaba lleno. En esta ocasión los estudiantes respondieron Con un sí unánime. El profesor enseguida agrego dos tazas de café al contenido del frasco y efectivamente llenó todos los espacios vacíos entre la arena. Los estudiantes reían. Cuando la risa se apagaba, el profesor dijo:

"QUIERO QUE SE DEN CUENTA QUE ESTE FRASCO REPRESENTALA VIDA"
.
"Las pelotas de golf son las cosas importantes, como la familia, los hijos, la salud, los amigos... todo lo que apasiona. Son cosas, que aún si todo lo demás lo perdiéramos y solo éstas quedaran, nuestras vidas aún estarían llenas.Las canicas son las otras cosas que importan, como el trabajo, la casa, el coche...La arena es todo lo demás,las pequeñas cosas.

Si ponemos la arena en el frasco primero, no habría espacio para las canicas ni para las pelotas de golf.Lo mismo ocurre con la vida.Si gastamos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, nunca tendremos lugar para las cosas realmente importantes.Presta atención a las cosas que son cruciales Para tu felicidad.Juega con tus hijos.Tomate tiempo para ir al médico.Ve con tu pareja a cenar.Practica tu deporte o afición favorita....

Siempre habrá tiempo para limpiar la casa y reparar la llave del agua.Ocúpate de las pelotas de golf primero, de las cosas que realmente importan.Establece tus prioridades, el resto es solo arena."

Uno de los estudiantes levantó la mano y pregunto que representaba el café.El profesor sonrió y dijo:"Que bueno que lo preguntas... Sólo es para demostrarles, que no importa cuan ocupada tu vida pueda parecer, siempre hay lugar para un par de tazas de café con un amigo."


P.D. Siempre habrá una taza de café para ti esperando en mi escritorio.

9 jun 2008

EXAMENES!


SUERTE PARA TODOS!!

Pido perdón...

Me gustaría comenzar esta entrada pidiendo disculpas a esas personas que desde el comienzo de este blog siguieron atentos mis palabras, mis reflexiones, mis sugerencias y pensamientos.
Como habréis podido observar hace tiempo que no escribo nada. No es por no tener ganas sino por falta de tiempo. He estado fuera de España unos días en un viaje maravilloso con una de las mejores compañías. La de mi madre. Me encanta viajar. He recorrido lugares preciosos, exóticos, románticos, históricos. Llenos de encanto y muy diferentes a España (aunque no todos).
Os recomiendo que hagáis un crucero. En serio...Conocéis a muchísimas personas. El trato de la tripulación es buenísimo. Es divertidísimo. Estas todo el tiempo haciendo cosas. Es muy dinámico. Preparan actividades de todo tipo para entretener a los pasajeros. Aunque tiene la pega de que no disfrutas tanto como desearías de los lugares en que haces escala. Eso sí, yo ya sé donde quiero volver a ir.

Bueno, voy a dejar de hacer publicidad y me voy a poner a estudiar. Esa es otra de las razones por las que no me sobra nada de tiempo. Estoy en plenos exámenes finales y hay que quemar todos los cartuchos para poder disponer por completo de los meses de verano. ¡¡¡QUE GANAS DE VACACIONES!!!

Reitero...Pido perdón. Lo compensaré en verano.

24 may 2008

BERGER,J.

"La cultura en que vivimos es tal vez la más
claustrofóbica que jamás ha existido;
en la cultura de la globalización, como en el infierno
del Bosco, no hay ni un resquicio de otro lugar o de
otra manera. Lo dado es un prisión. Y frente a tal
reduccionismo, la inteligenica humana se reduce a
la codicia"

25 abr 2008

PRIMERA EXPERIENCIA ESTÉTICA

Manuel Pérez Aguado ha dibujado en la pizarra dos viñetas para ilustrar lo que va a ser su primera clase de literatura. En la viñeta A se ve un corral donde hay un árbol bien frondoso. Claro que, en realidad, es un arbusto: “arbusto celastráceo empleado para formar setos”, según el diccionario de María Moliner. El árbol, o el arbusto, tiene un nombre precioso: evónimo, y también se llama bonetero de Japón. Debajo del evónimo hay un niño y una vieja sentados en sillitas de paja. La vieja es menuda y de lutos muy limpios. En su nitidez milimétrica, parece como descrita por Azorín, y así le hubiera gustado a Manuel Pérez sacarla en el dibujo, porque así es como la vieja, que es su abuela y se llama Francisca, pervive en el recuerdo. El niño es el propio Manuel con seis o siete años. Hay también algunos pájaros cantores, y al fondo se ve un campanario con un reloj. La escena ocurre hacia 1955 en un pueblo de Extremadura que tiene también un nombre muy lucido: Alburquerque.

Pero lo que importa al caso es que la vieja le está contando un cuento al niño. La historia trata de un pescador que un día naufraga, baja al fondo del mar, se casa allí con una princesa y, durante un año, vive feliz en aquel reino submarino. Todo eso sucede en un país lejano y en los tiempos remotos de Maricastaña. Pero luego el pescador empieza a sentir nostalgia de su vida anterior y pide permiso para regresar a su aldea y pasar unos días con su antigua familia terrestre. La princesa acuática intenta disuadirlo, suplica, llora, lanza veladas amenazas, pero él se obstina erre que erre en el viaje. Regresa, pues, a lomos de un tritón, y descubre que, allí arriba, han transcurrido trescientos años. No reconoce la aldea, y todos sus parientes han muerto hace ya siglos. Quiere entonces volver a su reino, pero no encuentra el camino, y a la orilla del mar se convierte de golpe en un viejo de trescientos años, y muere enajenado, como el rey Lear. En la viñeta B, Manuel Pérez ha dibujado la aldea y el reino del reino submarino, todo ello envuelto en un marco ondulado, para que se note bien que, frente a la viñeta A, ese mundo es ficticio, y pertenece solamente al relato.Dentro del cuento, naturalmente, había algunos ruidos, que el niño oía con la imaginación: las palabras de los personajes, el canto de las sirenas, las voces lejanas de los marineros y, sobre todo, el trajín de las olas. Fuera del cuento había también otros ruidos, como por ejemplo las campanadas del reloj, el piar de los pájaros y, sobre todo, el rumor de las hojas del evónimo, que parecía sumarse al relato con sus cuchicheos y sus repentinos silencios. Quien haya escuchado alguna vez una historia de miedo habrá tenido la impresión de que, en efecto, los ruidos del mundo real se van incorporando, por sugestión, al mundo imaginario. Y al revés: un crujido en el pasillo nos invita a pensar que el asesino se ha salido del cuento y viene en nuestra busca. Ahí lo tenemos ya, y según se acercan sus pasos, los límites entre la realidad y la ficción se desvanecen y confunden.Y luego ocurrí otra cosa: que al niño Manuel le pasaba exactamente lo contrario que al pescador, porque si éste, al volver a su aldea, descubre que durante su año de estancia en el mar han transcurrido en tierra trescientos años, aquel descubría que al regresar de los muchísimos años de la ficción (o del único año, según se mire), en la vida real sólo habían pasado los quince o veinte que su abuela había tardado en contarle la historia.Y había, además de los ruidos y el tiempo, un tercer motivo de perplejidad: el pescador, al subir a su aldea, se encuentra con que las cosas ya no son las mismas de antes. Del mismo modo el niño, al volver del reino fabuloso del cuento a la aldea de la realidad objetiva, descubría que también en las cosas del corral se habían producido cambios inquietantes. Y así, por ejemplo, resultaba que el evónimo estaba ahora contaminado por la ficción. El evónimo (con su rumor, sus sombras, sus sigilos) comenzó entonces a ser para Manuel algo más que un árbol o un arbusto. Verlo y escucharlo a cualquier hora (incluso en el recuerdo de ese instante) era y es como rememorar el mundo de las realidades ficticias. El rumor de sus hojas ya será, para siempre, algo más que eso: son también las olas del mar, bajo las cuales hay un reino secreto.Al cabo del tiempo, Manuel Pérez piensa que, en su primera experiencia estética, le ocurrió algo muy semejante a don Quijote. Porque es de suponer que don Quijote, al inicio de su locura, debió de sufrir la impresión de que la silueta de un molino de viento se desdibujaba para tomar la forma, todavía vaga e intermitente, de un ferocísimo gigante. Algo así le pasa también a los borrachos, que ven las cosas desdobladas, con la diferencia de que en los borrachos las imágenes son exactamente iguales (donde hay un molino ellos ven dos), y en el vislumbre estético las dos imágenes se superponen y gravitan entre ellas hasta confundirse en una plural: un molino que es también un gigante, un rumor de hojas que es a la vez un rumor de olas. Eso se llama metáfora, y nadie expresa mejor ese fenómeno prodigioso que Cervantes: don Quijote lee, lee y lee. Un día levanta los ojos del libro y, oh maravilla, he aquí que en el mundo cotidiano se ha obrado una metamorfosis, como le pasó al pescador al volver a su aldea, como le ocurrió al niño Manuel al acabar el cuento que una vieja le contó debajo de un evónimo. Baciyelmo.

Manuel Pérez Aguado ha invitado a sus alumnos a imaginarse que las dos viñetas de la pizarra se unen y mezclan formando una sola, como los fundidos en el cine, o como la realidad y el sueño cuando estamos en duermevela.Ha seguido un silencio entre cómico y solemne, como suelen ser los silencios escolares. “¿Alguna pregunta?” En el último instante, un muchacho sube un brazo tan alto como puede: “¿Eso entra en el examen?” “Naturalmente”, ha dicho el profesor. “Todo arte participa de la realidad objetiva. ¿Qué sería del Quijote si se eliminasen en él a Sancho, a Sansón Carrasco, al barbero y al cura? ¿Qué sería del cuento del pescador sin el humilde evónimo y la rutina de las campanadas de la iglesia?” Unos segundos de estupor.“Entonces, ¿entra o no entra?”Manuel Pérez se toca el rostro, se hace una máscara con sus manos letradas.“Entra.”

Amor Es Más Que La Sabiduría

Amor es más que la sabiduría:es la resurrección, vida segunda.El ser que ama reviveo vive doblemente.El amor es resumen de la tierra,es luz, es música, sueñoy fruta materialque gustamos con todos los sentidos.¡Oh mujer que penetras en mis venascomo el cielo en los ríos!Tu cuerpo es un país de leche y mielque recorro sediento.Me abrevo en tu semblante de agua fresca,de arroyo primigenioen mi jornada ardiente hacia el origendel manantial perdido.Minero del amor, cavo sin treguahasta hallar el filón del infinito.

Jorge Carrera Andrade